
La verdad es que cuando el propio Alcalde Bilbao, me llamó para decirme que me hacían Ilustre de Bilbao (iba camino del Ironman de Austria) no me lo podía creer. No era consciente de la relevancia de este premio y no os podéis hacer a la idea de la ilusión que es para mí. Porque Bilbao es algo más.
Aquí os dejo parte de mi discurso en la ceremonia, en la que no pude contener mi emoción:
Es un honor para mí recibir este reconocimiento con el que bilbao nombra a sus ilustres. Y más aún viendo las personalidades que hoy me acompañan en este ayuntamiento de bilbao , y todas aquellas que ya han sido anteriormente galardonadas.
Son interminables las horas de entrenamiento, de esfuerzo y de sacrificio para poder competir en un deporte como el triatlon de larga distancia, un deporte minoritario y muy duro, del que hace ya casi 20 años he hecho mi profesión.
No ha sido un camino fácil. El afán de superación y el trabajo, señas de identidad de la sociedad bilbaina, con las que me siento totalemente identificada, me han permitido ir superando retos y conseguir diferentes victorias y premios.

Pero este no es uno más.
El triatlon me ha dado la posibilidad de viajar y conocer rincones increibles alrededor del mundo. Incluso cuando he pasado largas temporadas fuera, siempre he tenido bilbao en mi horizonte.
Correr por las faldas del pagasarri, bajar andando desde mi barrio, miribilla, hasta el club deportivo de bilbao a entrenar o tomarme un pincho y un café en cualquier cafeteria del ensanche, es un placer, y pasa como todo, cuando no lo tienes lo hechas más en falta.
Y no os podeis imaginar lo que ha supuesto para mi poder nadar en la ria, eje urbanistico y turistico de nuestro bilbao y competir con triatletas de máximo nivel por las calles de mi ciudad, en el primer bilbao triathlon.
Tiempo de poderles enseñar todas esas maravillas de las que siempre les hablo.un día, en el que se me saltaban las lágrimas al poder sentir todo ese apoyo tanto de los ciudadanos que se acercaron a ver el espectáculo, como de mi familia y amigos, que siempre recuerdo en cualquier competición al mirar la ‘b’ de bilbao en mi maillot.
Familia y amigos que como hoy, siempre me han apoyado y me han ayudado a pasar esos malos momentos y de los que me siento orgullosa, eso que llaman orgullo de bilbao y del que me siento embajadora.
Embajadora, asimismo del deporte femenino, por el que debemos seguir trabajando y apostando y que estoy segura revertirá en una sociedad más justa y competitiva.